Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional

A continuación analizamos lo relativo a Accidente de Trabajo y Enfermedad Profesional. ¿Qué es? ¿qué NO es? y ¿qué requisitos tiene?

 

ACCIDENTE DE TRABAJO

1. Definición

La definición de accidente de trabajo (en adelante AT) se encuentra en el artículo 156.1 de la Ley General de la Seguridad Social (en adelante LGSS), que dice:

“Se entiende por accidente de trabajo toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena”

Analizándola encontramos los siguientes elementos definitorios, que han sido desarrollados por los tribunales al aplicarlos:

Lesión. Daño físico o psíquico sufrido en el cuerpo del accidentado/a, incluye traumatismos y heridas causadas por golpes, quemaduras, caídas, cortes, etc.

Trabajo. Concretamente, trabajo por cuenta ajena, y aunque la definición se encuentra dentro del Título de la LGSS que regula el Régimen General, jurisprudencialmente se han incluido los trabajadores/as por cuenta ajena de los regímenes especiales, como los agrarios o del mar. Los trabajadores/as autónomos/as tienen su propia definición de AT en el artículo 26.1.c de la Ley del Estatuto de los Trabajadores Autónomos.

Relación entre la lesión y el trabajo. Tiene que haber una vinculación o unnexo de causalidad entre la actividad laboral y la lesión, requisito establecido con la expresión “con ocasión o por consecuencia del trabajo”.

La expresión“por consecuencia” hace referencia a una relación directa, es decir, cuando la lesión se produce directamente por la acción del trabajo, supuesto que es fácil de determinar.

Respecto a “con ocasión” la jurisprudencia y la doctrina han establecido que recoge una exigencia más flexible de nexo causal, entendiendo que el trabajo, más que una causa de la lesión, debe ser una condición sin la cual el accidente no habría tenido lugar, los factores que producen el accidente no son inherentes o específicos del trabajo (pero)el trabajo o las actividades normales de la vida de trabajo hayan sido condición sin la que no se hubiese producido la exposición a los agentes o factores lesivos determinantes de aquélla(STS 27 febrero 2008).

Debido a que la expresión “con ocasión” recoge supuestos más ambiguos o difíciles de determinar, que son más difíciles de probar para una de las partes, cuyo derecho a la seguridad y salud en el trabajo está recogido en diversas normas, y en aras de la seguridad jurídica, la LGSS (artículo 156.3) establece una presunción de laboralidad, o de existencia de esa relación causal entre el daño y la actividad laboral, de las lesiones que sufra el trabajador/a durante el tiempo y en el lugar de trabajo, debiendo darse ambos elementos, pues se entiende que los (accidentes)acaecidos en tales circunstancias, en principio, no se deben exclusivamente al azar, sino que el empresario es quien domina o debe dominar el medio en el que se desarrolla la actividad laboral y es su deber preservar la salud y la integridad física de los trabajadores (STS 20 marzo 1997). Esta presunción admite prueba en contrario, cuya carga corresponde a la empresa, que deberá acreditar suficientemente la falta de relación entre la lesión y el trabajo, (la presunción sólo queda desvirtuada cuando hayan ocurrido hechos de tal relieve que sea evidente a todas luces la absoluta carencia de relación entre el trabajo que el operario realizaba, con todos los matices físicos y psíquicos que lo rodean, y el siniestro, STS 15  febrero 1996). Ejemplos de casos que se han considerado AT pueden ser losproducidos en el aparcamiento del centro de trabajo, en el recinto del centro tras haber fichado o en el vestuario del centro dentro de la jornada laboral (STS 22 diciembre 2010).

También se considera que existe nexo causal y por tanto AT, en el accidente “en misión”, de creación jurisprudencial, que es aquél que se produce durante el desempeño de una misión (pueden ser funciones propias o una orden de la empresa) o en el trayecto que tiene que realizar el trabajador/a para el cumplimiento de la misma (STS 4 mayo 1998 y 7 feb 2017). Así se ha considerado accidente laboral el infarto sufrido por un conductor de autobús en ruta varios días, mientras dormía en el hotel durante su tiempo de descanso, por considerar quepermanece bajo la dependencia de la Empresa, cuya organización y prestación de servicios objeto de su actividad económica impide al trabajador reintegrarse a su vida privada, al domicilio familiar y a la libre disposición sobre su propia vida(STS 24 septiembre 2001). Sin embargo, no ha tenido tal consideración la muerte padecida por el trabajador/a que encontrándose "en misión" por cuenta de la empresa había aprovechado un día festivo para ir a la playa donde falleció con motivo de una asfixia por inmersión (STS 10 febrero 1983).

Es interesante citar también la STS 26 octubre 2015 que reconoce como accidente laboral el suicidio de un trabajador/a que tuvo como causa la situación de estrés o trastorno mental derivada de la apertura de expediente disciplinario y las graves consecuencias laborales, civiles y penales que podía acarrear, al entender el Tribunal que se daba el nexo causal entre lesión y trabajo.

 

 

2. Supuestos considerados AT

El artículo 156.2 LGSS enumera una serie de casos que serán considerados accidente laboral:

a. El accidente in itinere

“Los que sufra el trabajador al ir o al volver del lugar de trabajo”

Se considera queel desplazamiento es un acto necesario para la prestación laboral, por lo que sin trabajo no habría desplazamiento y sin desplazamiento no habría accidente. Esta figura está recogida en el artículo 7 del Convenio 121 de la OIT y fue contemplada inicialmente por la jurisprudencia y posteriormente acogida por la ley. Los elementos que la jurisprudencia requiere son:

-          Teleológico: que la finalidad principal y directa del viaje esté determinada por el trabajo.

-          Geográfico o topográfico: que el accidente se produzca en el trayecto habitual y normal desde el domicilio al lugar de trabajo o viceversa. Los diferentes supuestos de desviaciones de este trayecto y suconsideración o no como accidente han sido objeto de diversos pronunciamientos judiciales en función de las circunstancias concurrentes.

-          Cronológico: el accidente se ha de producir dentro del tiempo prudencial que normalmente se invierte en el trayecto, y en consecuencia en el recorrido no debe haber desviaciones anormales y por motivos de interés particular de tal índole que rompan el nexo causal con la ida o la vuelta del trabajo.

-          Idoneidad del medio: que se utilice un medio normal de transporte, excluyéndose los supuestos de utilización del transporte prohibido por la empresa o de conducción infringiendo normas circulatorias.

La interpretación jurisprudencial de los conceptos que componen estos elementos es muy interesante, a continuación se exponen diversas sentencias:

-          Sí se han considerado accidente in itinere:

o   El sufrido por un trabajador después de dejar a dos compañeros de trabajo en su domicilio, desviándose para ello del que sería su recorrido directo pues aunque se produzca en un itinerario cuyo trazado no es el más directo desde el lugar de trabajo hasta su residencia, no se rompe la conexión entre el trayecto y el trabajo (STS 14 febrero 2017).

o   El robo con violencia que sufre una trabajadora de camino del trabajo a su casa (STS 14 octubre 2014).

o   El sufrido por un trabajador que de forma recurrente se desplaza los fines de semana 350 kilómetros desde la localidad de residencia laboral a la localidad de su domicilio familiar, sufriendo un accidente de tráfico en el trayecto de vuelta el domingo a las 21:15 horas, siendo su hora de entrada las 8:00 horas del día siguiente (STS 26 diciembre 2013, Pleno-doctrina).

o   El sufrido por una trabajadora en el autobús de vuelta a su casa a pesar de haber realizado una gestión personal (comprar yogures) antes de tomar el transporte, pues la breve postergación temporal no puede entenderse rupturista del nexo causal, en tanto que la demora por la simple compra de unos yogures no puede sino entenderse como una gestión razonable que responde a patrones usuales de comportamiento y a criterios de normalidad de conducta (STS 17 abril 2018).

o   El sufrido por una trabajadora que resbala en las escaleras del portal del inmueble donde reside pues, aunque todavía no ha accedido a la vía pública ya no está en el espacio cerrado, exclusivo y excluyente para los demás que es el domicilio (STS 26 febrero 2008); sin embargo no se considera accidente in itinere el que sufre un trabajador en el porche de su vivienda unifamiliar (STS 22 febrero 2018).

-          No se han considerado accidente in itinere:

o   El sufrido en un desplazamiento fuera del centro laboral que se realizó sin motivación para ello, suponiendo un abandono irregular del puesto de trabajo (TSJ Extremadura 20 abril 2006).

o   La caída de un trabajador cuando sale de su trabajo antes de hora (con permiso de la empresa) para realizar una gestión privada como acudir a una cita médica (STS15 de abril de 2013) o ir a la Agencia Tributaria (STS29 de marzo de 2007).

Cabe señalar que la ingesta de alcohol o drogas por el trabajador/a puede excluir la consideración de accidente in itinere si supone una imprudencia temeraria por parte del trabajador/a (supuesto excluyente que recoge el artículo 156.4 LGSS y que analizaremos más adelante).

b. Los sufridos con ocasión de la actividad sindical

“Los que sufra el trabajador con ocasión o como consecuencia del desempeño de cargos electivos de carácter sindical, así como los ocurridos al ir o al volver del lugar en que se ejerciten las funciones propias de dichos cargos.”

c. Los sufridos con ocasión de tareas distintas a las propias

“Los ocurridos con ocasión o por consecuencia de las tareas que, aun siendo distintas a las de su grupo profesional, ejecute el trabajador en cumplimiento de las órdenes del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa.”

d.En actos de salvamento

“Los acaecidos en actos de salvamento y en otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo.”

e.Las enfermedades excluidas de la categoría de enfermedad profesional

“Las enfermedades, no incluidas en el artículo siguiente, que contraiga el trabajador con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución del mismo.”

Las enfermedades profesionales vienen definidas en una lista cerrada, las que no aparecen en ella no pueden tener tal consideración; este apartado permite que accedan a la categoría de contingencia profesional a través de su tratamiento como AT. Si bien se exige que la ejecución del trabajo sea la causa exclusiva de la enfermedad, excluyéndose las que sean fruto de la confluencia de varias causas cuando solo alguna de ellas proviene del trabajo.

f.Las dolencias que se agraven por un AT

“Las enfermedades o defectos, padecidos con anterioridad por el trabajador, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.”

g.Las complicaciones durante la recuperación del AT

“Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación.”

3.Otros supuestosconsiderados AT

Serán también considerados AT los supuestos del art. 156.5 LGSS, que dice que no impiden la consideración de AT:

a) La imprudencia profesional que sea consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y se derive de la confianza que este inspira.

Quedan excluidos los debidos a imprudencia temeraria.

b) La concurrencia de culpabilidad civil o criminal del empresario, de un compañero de trabajo del accidentado o de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo.

Habrá que analizar la relación entre el accidente y el trabajo, así por ejemplo no se ha considerado AT la muerte por agresión de un tercero por razones personales que no guardan ninguna relación con el trabajo (disparos por quien mantiene relación sentimental con su esposa), aunque se produjera en el momento de iniciarse el camino hacia el centro de trabajo (STS 20 junio 2002).Tampoco el accidente de circulación en el que el empresario atropella a un trabajador en día festivo (STS 24 mayo 1994).Las lesiones producidas por ataque terrorista sí tienen la consideración de AT.

Por otro lado, en los casos de AT y EP producidos por incumplimiento de medidas de seguridad, además de la responsabilidad civil o penal que pueda exigirse a la empresa, la ley prevé un recargo de entre el 30% y el 50% en las prestaciones económicas a favor del trabajador/a accidentado/a, que podrá reclamar también una indemnización por daños y perjuicios. Todo ello al margen de la responsabilidad penal y de la sanción que le corresponda en aplicación de la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social.

Art. 164 LGSS:(…) cuando la lesión se produzca por equipos de trabajo o en instalaciones, centros o lugares de trabajo que carezcan de los medios de protección reglamentarios, los tengan inutilizados o en malas condiciones, o cuando no se hayan observado las medidas generales o particulares de seguridad y salud en el trabajo, o las de adecuación personal a cada trabajo, habida cuenta de sus características y de la edad, sexo y demás condiciones del trabajador.

4. La recaída

Viene recogida en el art. 169.2 LGSSy se da cuando:

-          Se produce una nueva baja médica por la misma o similar patología

-          Dentro de los 180 días naturales siguientes al alta médica

Esta nueva baja supondrá la continuación del proceso de incapacidad temporal por AT, siempre que no se haya agotado el periodo máximo de duración de éste (365 días + prórroga 180 días).

5. El accidente NO laboral

No serán considerados accidentes de trabajo los supuestos de:

-          Fuerza mayor extraña al trabajo, dolo o imprudencia temeraria del trabajador/a, intervención de tercero que no guarde relación alguna con el trabajo

-          Riesgo catastrófico

-          Los casos que no encajen en los supuestos del artículo 156.1 y 2

Fuerza mayor extraña al trabajo, dolo o imprudencia temeraria del trabajador/a, intervención de tercero

El artículo 156.4 LGSS excluye de la consideración de AT:

1.       Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, entendiéndose por esta la que sea de tal naturaleza que no guarde relación alguna con el trabajo que se ejecutaba al ocurrir el accidente. En ningún caso se considerará fuerza mayor extraña al trabajo la insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza.

La fuerza mayor se refiere a las causas imprevisibles e inevitables y además aquí se exige que sean extrañas al trabajo. Se incluye siempre como no ajena al trabajo la fuerza mayor derivada de fenómenos naturales como la insolación, el rayo y otros. Así, un golpe de calor no podrá excluirse de la consideración de AT encuadrándolo en un supuesto de fuerza mayor.

2.       Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador accidentado.

El dolo hace referencia a la intención o voluntad, por lo que si la lesión se ha producido intencionadamente por el trabajador/a, o éste ha tenido una conducta imprudente que puede calificarse como temeraria, no se considerará AT. Como ejemplo la STS 11 febrero 2016 que declaró como accidente no laboral el sufrido por un trabajador, de profesión encofrador, que en vez de utilizar las escaleras que tenía a su disposición, improvisó una con una pieza de andamio, de la que cayó al perder el equilibrio, habiendo sido advertido por la empresa en varias ocasiones de la peligrosidad de su conducta. 

El art. 156.5.b LGSS, ya expuesto anteriormente, excluye el caso en el que mediando responsabilidad de un tercero la lesión no guarde ninguna relación con el trabajo (supuesto en el que el empresario atropella a un trabajador en fin de semana (STS 24 mayo 1994).

Riesgos catastróficos

El art. 160 LGSS establece que:

En ningún caso serán objeto de protección por el Régimen General los riesgos declarados catastróficos al amparo de su legislación especial.

Casos que no encajan en la definición o supuestos

El art. 158.1 LGSS define el concepto de accidente no laboral como:

Se considerará accidente no laboral el que, conforme a lo establecido en el artículo 156, no tenga el carácter de accidente de trabajo.

Se establece así una definición por exclusión aplicable a los casos en los que no se da ninguna de las excepciones anteriores, pero tampoco se cumplen los requisitos del AT, siendo calificados entonces como no laborales.

RESTO CONTINGENCIAS ART. 159 LGSS

ARTÍCULO 159 Concepto de las restantes contingencias.

El concepto legal de las restantes contingencias será el que resulte de las condiciones exigidas para el reconocimiento del derecho a las prestaciones otorgadas en consideración a cada una de ellas.

Este artículo hace referencia a las contingencias comunes, aquéllas que no derivan del trabajo, son accidentes y enfermedades que no guardan esa conexión con la actividad laboral, pero que producen igualmente un periodo de incapacidad laboral. La protección de dichas situaciones por la Seguridad Social dependerá de que se cumplan los requisitos legalmente establecidos para ello (periodo mínimo de cotización…).

 

 

ENFERMEDAD PROFESIONAL

Las enfermedades profesionales (en adelante EP) tienen un tratamiento diverso en función de sus características y circunstancias.

La EP propiamente dicha es la recogida en el art. 157 LGSS, que es la contraída a consecuencia del trabajo, estando la enfermedad, el trabajo o actividad y la sustancia o elemento provocador incluidos en la lista cerrada aprobada por una norma legal (RD 1299/2006, de 10 de noviembre).

Para las enfermedades que no cumplen con estos requisitos se contempla otra vía que es su tratamiento como accidente laboral, recogiéndose 3 supuestos:

-          Las contraídas por el trabajador/a con motivo de la realización de su trabajo cuando la enfermedad tenga por causa exclusiva la ejecución del mismo (156.2.e LGSS).A diferencia del accidente de trabajo, se exige que la ejecución del trabajo sea la causa exclusiva de la enfermedad, excluyéndose las que sean fruto de la confluencia de varias causas cuando solo alguna de ellas proviene del trabajo.

-          Las padecidas con anterioridad por el trabajador/a, que se agraven como consecuencia de un accidente de trabajo o EP (156.2.f LGSS).

-          Las complicaciones durante el proceso de recuperación del accidente de trabajo o la EP y que traigan causa de la misma (156.2.g LGSS).

1. Concepto de enfermedad profesional

El art. 157 LGSS establece: Se entenderá por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena en las actividades que se especifiquen en el cuadro que se apruebe por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta ley, y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional.

Se exigen como elementos:

-          Trabajo por cuenta ajena

-          Enfermedad

-          Nexo entre la enfermedad y el trabajo

-          Inclusión de la actividad y de la sustancia o elemento provocador en el cuadro de EP. Se entiende que este requisito abarca el de la existencia de nexo, haciendo innecesaria su prueba 

El cuadro se estructura en 6 grupos, EP causadas por:

1.       Agentes químicos

2.       Agentes físicos

3.       Agentes biológicos

4.       Inhalación de sustancias y agentes no comprendidas en otros apartados

5.       Sustancias y agentes no comprendidos en alguno de los otros apartados (solo EP de la piel)

6.       Agentes carcinogénicos

Ejemplos:

1.       Enfermedades provocadas por metales como el plomo en trabajos de soldadura.

2.       Lesiones de menisco en trabajos que requieran la posición de cuclillas prolongada (como electricistas o fontaneros); la sordera en trabajadores/as expuestos/as a ruido como los recogedores de basura doméstica; la epicondilitis (“codo de tenista”) en carniceros o albañiles.

3.       Enfermedades infecciosas o parasitarias transmitidas al ser humano por animales, en trabajos como la agricultura o la ganadería.

4.       Silicosis en trabajos en minas, canteras, fabricación de vidrio o en la industria cerámica; asbestosis en trabajos expuestos a la inhalación de polvos de amianto; asma en agricultores.

5.       Enfermedades de la piel producidas por disolventes en la industria química.

6.       Cáncer de laringe en trabajadores/as de industrias donde se utiliza el amianto.

En la Ley se incluye un cuadro de enfermedades cuyo origen profesional se sospecha y cuya inclusión podría contemplarse en el futuro.

2. No son EP

-          Las enfermedades comunes, definidas en el art. 158.2 LGSS

Se considerará que constituyen enfermedad común las alteraciones de la salud que no tengan la condición de accidentes de trabajo ni de enfermedades profesionales, conforme a lo dispuesto, respectivamente, en los apartados 2.e), f) y g) del artículo 156 y en el artículo 157.

Es una definición por exclusión aplicable a los casos en los que la enfermedad no encaja en ninguno de los supuestos.

-          Las producidas por riesgo catastrófico (160 LGSS), igual que en el caso del AT. 

3. Puestos de trabajo con riesgo de EP

En los casos de puestos de trabajo con riesgo de EP existen unas exigencias específicas en cuanto a la vigilancia y protección de la seguridad y salud de los trabajadores/as (243 y 244 LGSS):

-          La empresa está obligada a realizar un reconocimiento médico previo a la incorporación de los trabajadores/as y posteriormente a realizar reconocimientos periódicos en función de cada tipo de enfermedad. Hay excepciones en las que se permite que el reconocimiento se haga en un plazo una vez iniciado el trabajo.

-          El incumplimiento por la empresa la hará responsable directa de las prestaciones que puedan derivarse de la EP. Además supone una infracción grave (12.2 LISOS).

-          Dichos reconocimientos son obligatorios para el trabajador/a y corren a cuenta de la empresa (dentro de la jornada laboral o con descuento de ella y gastos de desplazamiento).

-          La empresa no puede contratar a un trabajador/a que no haya sido calificado como apto, ni permitir que el trabajador/a continúe en su actividad si no se mantiene la calificación de apto en los reconocimientos periódicos.

-          Si como consecuencia de los reconocimientos médicos se descubre algún síntoma de EP que no constituya incapacidad temporal, pero cuya progresión sea posible evitar mediante el traslado del trabajador/a a otro puesto exento de riesgo, se llevará a cabo dicho traslado dentro de la misma empresa (art. 45 y siguientes de laOrden de 9 de mayo de 1962, por la que se aprueba el Reglamento del Decreto 792/1961, de 13 de abril, por el que se organiza el aseguramiento de las enfermedades profesionales y la Obra de Grandes Inválidos y Huérfanos de Fallecidos por Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales).

Si el nuevo puesto tiene una retribución inferior a la que percibía el trabajador/a, se le abonará el salario que venía percibiendo excepto los complementos ligados directamente a la producción exclusivos del puesto de procedencia. Si la empresa atraviesa circunstancias económicas especiales, puede pedir a la autoridad laboral aplicar el salario del nuevo puesto de trabajo. 

Si el traslado dentro de la empresa no es posible, previa conformidad de la Inspección de Trabajo, el trabajador/a será dado de baja e inscrito como demandante de empleo preferente  y percibirá de la empresa un subsidio equivalente a su salario durante el tiempo que esté en paro y como máximo 12 meses, ampliables en 6 meses más pero a cargo del ente asegurador. Si el Servicio de Empleo le ofrece un puesto adecuado dentro de su categoría profesional y el trabajador/a no está conforme, resolverá la Inspección de Trabajo.

Si la sustancia o elemento provocador de la EP no se da exclusivamente en su puesto de trabajo sino en el ámbito del trabajo, puede declararse la incapacidad permanente total del trabajador/a.

4. Consecuencias incumplimiento de medidas de seguridad

Al art. 164 de la LGSS establece en los casos de AT y EP producidos por incumplimiento de medidas de seguridad, además de la responsabilidad civil o penal que pueda exigirse a la empresa, la ley prevé un recargo de entre el 30% y el 50% en las prestaciones económicas a favor del trabajador/a accidentado/a, que podrá reclamar también una indemnización por daños y perjuicios. Todo ello al margen de la responsabilidad penal y de la sanción que le corresponda en aplicación de la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social.

5. Recaída y periodos de observación

La recaída viene recogida de igual manera para el AT como para la EP (169.2 LGSS), y tiene dos requisitos:

-          Que se produzca una nueva baja médica por la misma o similar patología,

-          Dentro de los 180 días naturales siguientes al alta médica.

Está nueva baja supone la continuación del proceso de IT por EP, siempre que no se haya agotado el periodo máximo de duración de éste (365 días + prórroga 180 días).

En el caso de EP (no de enfermedad común ni accidente, laboral o no) se incluyen en el proceso de incapacidad temporal los períodos de observación en los que se prescriba la baja con una duración máxima de 6 meses, prorrogables por otros 6 si se estima necesario para el estudio y diagnóstico de la enfermedad (169.1.b LGSS).

TRABAJADORES/AS AUTÓNOMOS/AS

El concepto de AT de los trabajadores/as autónomos/as, y por tanto su cobertura, difiere del de los trabajadores/as por cuenta ajena. La definición viene recogida en el art. 26 de la Ley del Estatuto de los Trabajadores Autónomos, (en adelante LETA) y en los art. 316 y 317 de la LGSS.

Se recoge un concepto de autónomo/a “genérico” y otro específico, el del autónomo/a económicamente dependiente (TRADE):

-          El genérico es la persona física que realiza de forma habitual, personal, directa, por cuenta propia y fuera del ámbito de dirección y organización de otra persona, una actividad económica o profesional a título lucrativo (art. 1 LETA).

-          El TRADE tiene las mismas características pero además recibe de un único cliente al menos el 75% de sus ingresos (art. 11 LETA).

La acción protectora de cada tipo es diferente, pues se establece un concepto de AT de cada uno:

El AT del autónomo/a

Accidente ocurrido como consecuencia directa e inmediata del trabajo. Se exige en este caso que el nexo entre la lesión y el trabajo sea directo, quedando fuera todos los supuestos de causalidad indirecta (“con ocasión”, el trabajo como “condición”) de los que sí se protege al trabajador/a por cuenta ajena.

También recoge el accidente in itinere (el sufrido al ir o al volver del lugar de la prestación de la actividad económica o profesional), precisando que el lugar de la prestación de la actividad se entenderá como el establecimiento donde ejerza habitualmente su actividad siempre que no coincida con su domicilio y se corresponda con el local, nave u oficina declarado como afecto a la actividad económica a efectos fiscales.

También serán considerados AT (art. 2 RD 1273/2003 de 10 de octubre):

-          Los acaecidos en actos de salvamento y otros de naturaleza análoga, cuando unos y otros tengan conexión con el trabajo.

-          Las lesiones que sufra el trabajador/a durante el tiempo y en el lugar del trabajo, cuando se pruebe la conexión con el trabajo realizado por cuenta propia. Se recoge aquí una presunción en sentido contrario a la de los trabajadores/as por cuenta ajena, pues el autónomo/a tendrá que demostrar que el accidente guarda conexión con el trabajo, aun cuando ya se esté ante un gran indicativo como es que se haya producido durante el tiempo y en el lugar del trabajo.

-          Las enfermedades, no incluidas en el apartado 5 de este artículo, que contraiga el trabajador/a con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución de aquél.

-          Las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad por el trabajador/a, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.

-          Las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación.

Se excluyen, al igual que para los trabajadores/as por cuenta ajena:

-          Los que sean debidos a fuerza mayor extraña al trabajo, entendiéndose por ésta la que sea de tal naturaleza que ninguna relación guarde con el trabajo que se ejecutaba al ocurrir el accidente. En ningún caso, se considera fuerza mayor extraña al trabajo la insolación, el rayo y otros fenómenos análogos de la naturaleza.

-          Los que sean debidos a dolo o a imprudencia temeraria del trabajador/a.

No impedirá la calificación de AT la concurrencia de la culpabilidad civil o criminal de un tercero, salvo que no guarde relación alguna con el trabajo. Por tanto, los accidentes producidos con intervención de otras personas se calificarán también como AT si se dan los requisitos.

Cabe señalar que no se extiende a los autónomos/as la cobertura que tienen los trabajadores/as por cuenta ajena que sí tienen reconocidas como AT las lesiones producidas por la imprudencia profesional que sea consecuencia del ejercicio habitual de un trabajo y se derive de la confianza que este inspira.

El AT del TRADE

Toda lesión corporal que sufra con ocasión o por consecuencia de la actividad profesional. Esta protección es más amplia ya que, además de los supuestos en los que el trabajo es la causa directa de la lesión, recoge también aquéllos en los que el trabajo es una condición sin la cual el accidente no se habría producido, pero no su causa directa.

El TRADE se encuentra más protegido que el resto de autónomos/as debido a la proximidad en sus circunstancias laborales con el trabajador/a por cuenta ajena.

Incluye también el accidente in itinere: el que sufra el trabajador al ir o volver del lugar de la prestación de la actividad, o por causa o consecuencia de la misma.

Se recoge una presunción contra la consideración de AT de las lesiones producidas fuera del desarrollo de la actividad: salvo prueba en contrario, se presumirá que el accidente no tiene relación con el trabajo cuando haya ocurrido fuera del desarrollo de la actividad profesional de que se trate. Partiendo de que el autónomo/a dirige y organiza su actividad, de forma directa y por cuenta propia, esta presunción excluye la consideración de AT que sí se contempla para el trabajador/a por cuenta ajena para las lesiones que sufra con ocasión o por consecuencia de tareas que, sin ser las suyas propias, ejecute el trabajador/a por orden del empresario o espontáneamente en interés del buen funcionamiento de la empresa (156.2.c LGSS), pues se entiende que el trabajador/a se encuentra dentro de ese poder organizativo y de dirección de la empresa.

La enfermedad profesional

Tiene la misma definición para los trabajadores/as autónomos que por cuenta ajena, así nos encontramos ante una lista cerrada: la de las enfermedades que se den en las actividades y por las sustancias o elementos todos ellos recogidos en una norma legal.

Se entenderá, a idénticos efectos, por enfermedad profesional la contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta propia, que esté provocada por la acción de los elementos y sustancias y en las actividades que se especifican en la lista de enfermedades profesionales con las relaciones de las principales actividades capaces de producirlas, anexa al Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, por el que se aprueba el cuadro de enfermedades profesionales en el sistema de la Seguridad Social y se establecen criterios para su notificación y registro.(26.1 LGSS, y 3.5 RD 1273/2003).

Queda desprotegido el autónomo/a al no aparecer la exigencia de reconocimientos médicos previo y periódico para las actividades que entrañen riesgo de EP del art. 243 LGSS, que sí se prevé para el trabajador/a por cuenta ajena.

Las enfermedades que no aparezcan en el cuadro podrán tener acceso a la cobertura por contingencias profesionales a través de su consideración como AT en los siguientes supuestos (art. 2 RD 1273/2003):

-          Las que contraiga el trabajador/a con motivo de la realización de su trabajo, siempre que se pruebe que la enfermedad tuvo por causa exclusiva la ejecución de aquél.

-          Las dolencias anteriores que se agraven por un AT o EP: las enfermedades o defectos padecidos con anterioridad por el trabajador/a, que se agraven como consecuencia de la lesión constitutiva del accidente.

-          Las complicaciones durante la recuperación de un AT: las consecuencias del accidente que resulten modificadas en su naturaleza, duración, gravedad o terminación, por enfermedades intercurrentes, que constituyan complicaciones derivadas del proceso patológico determinado por el accidente mismo o tengan su origen en afecciones adquiridas en el nuevo medio en que se haya situado el paciente para su curación.

Breve apunte sobre la homogeneización de la protección social de los autónomos/as

La acción protectora de los trabajadores/as autónomos/as por contingencias profesionales ha ido mejorando, siendo obligatoria desde 2019 la cotización por las mismas. Sin embargo, algunas diferencias como los distintos conceptos de AT que se establecen siguen dejándolos en una situación más vulnerable y desprotegida. No olvidemos que el trabajo tiene que ser seguro y salubre, y que el derecho a la vida y a la salud está por encima de la producción de riqueza.

Son diversas las normas que exigen o recomiendan una homogeneización de las coberturas:

Art. 26.5 LETA:La acción protectora del régimen público de Seguridad Social de los trabajadores autónomos tenderá a converger en aportaciones, derechos y prestaciones con la existente para los trabajadores por cuenta ajena en el Régimen General de la Seguridad Social.

DF 2ª LETA.Desarrollo de derechos en materia de protección social: Con carácter progresivo se llevarán a cabo las medidas necesarias para que, de acuerdo con los principios que inspiran esta Ley, se logre la convergencia en aportaciones y derechos de los trabajadores autónomos en relación con los establecidos para los trabajadores por cuenta ajena incluidos en el Régimen General de la Seguridad Social.

DA 9ª Ley 27/2001, de 1 de agosto, sobre Actualización, Adecuación y Modernización del sistema de Seguridad Social.Adecuación del Régimen Especial de Autónomos:Al objeto de hacer converger la intensidad de la acción protectora de los trabajadores por cuenta propia con la de los trabajadores por cuenta ajena, las bases medias de cotización del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos experimentarán un crecimiento al menos similar al de las medias del Régimen General. (…)

Pacto de Toledo6. SIMPLIFICACION E INTEGRACION DE REGIMENES ESPECIALES. La experiencia nos demuestra que existen ciertas disfunciones en cada uno de los regímenes especiales que se apartan de los fines para los que fueron creados. Por ello, y desde la previsión legal existente de unificación de la estructura del sistema, la Ponencia recomienda que se continúe en este proceso reduciendo de manera gradual el número de los regímenes actualmente existentes y logrando la plena homogeneización del sistema público de pensiones, de manera que a medio o largo plazo todos los trabajadores y empleados queden encuadrados o bien en el régimen de trabajadores por cuenta ajena o bien en el de trabajadores por cuenta propia, contemplando, no obstante, las peculiaridades específicas y objetivas de los colectivos encuadrados en los sectores marítimo-pesquero y de la minería del carbón, así como delos trabajadores eventuales del campo.

Reglamento (CEE) 1408/71 Del Consejo de 14 de junio de 1971, relativo a la aplicación de los regímenes de seguridad social a los trabajadores por cuenta ajena, a los trabajadores por cuenta propia y a los miembros de sus familias que se desplazan dentro de la Comunidad: a favor del reconocimiento del riesgo profesional a las personas trabajadoras que realizan una actividad profesional, ya sea por cuenta ajena o propia.

Resolución del Parlamento Europeo, de 14 de enero de 2014, sobre la protección social para todos, incluidos los trabajadores autónomos (2013/2111(INI)).

 

 

 

 

 


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